FELI Y EZA

Había una vez una chica llamada Felicidad. Desde que nació alegró a todo aquel que le rodeara. Su presencia hacía que los problemas perdieran importancia y que las diferencias entre iguales fueran más amenas. Feli le llamaban y ella desprendía esa cálida luz sin ni siquiera esforzarse, simplemente siendo ella misma. Pero un día todo cambió. Conoció a Eza y fue como si sus vidas encajaran a la perfección. Aún así ellas eran las únicas que lo veían así, ya que Eza, Tristeza formalmente, era ignorada y rechazada por todos los demás. Su visión de ellas era solamente negativa y querían alejarse de ella todo lo que pudieran. Querían apartar a Feli de Eza, ya que esta última les corrompía la cálida luz de Feliu que todos ansiaban tener. Pero ellas comprendían algo que los demás no querían ver. Sin Tristeza, Felicidad no sería tan importante. Si no se fijaran de vez en cuando en Eza e intentaran comprenderla, no verían nada de bueno en Feli. Necesitamos a la tristeza para comprendernos a nosotros mismos y a los demás. Saber qué te duele, por qué, y aceptarlo es uno de los primeros pasos para no depender ni de Eza ni de Feli. Ellas, juntas, forman la vida, el bien y el mal. Si no aceptas a una la otra marchará, dolida por la separación que tú has provocado.

Así que desde el momento en el cual Feli encontró a Eza, el mundo se equilibró al fin. Los momentos tristes tuvieron un significado, un motivo y una razón, y los momentos felices pudieron ser disfrutados, valorados y celebrados como deberían ser.

Y todo encajó gracias a ELLAS.

Jan 27, 2020 - This Pin was discovered by Sophie. Discover (and save!) your own Pins on Pinterest.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s