V – SINCERIDAD

La sinceridad no siempre consiste en decir tan solo la verdad, si no, en no engañarse a uno mismo. Cuántas veces hemos querido evitar ser sinceros para no afrontar la realidad, muchas veces nos auto-engañamos y mentimos porque tememos las consecuencias que puede tener decir la verdad…

 

“Salgo de clase dando golpes a todo lo que me encuentro ¿de qué va? Oigo, mientras sigo mi camino… la verdad es que siempre me están echando las cosas en cara. ¡¡NO AGUANTO MÁS!!

Lloro, grito, pego patadas, cojo una hoja y la rompo con todas mis fuerzas.

Sé que no valgo nada, aunque la gente no para de repetirme que sí que lo valgo; no me lo creo… me mienten. Sé que sólo molesto, sólo ofendo, sólo hago daño.

 

María sale detrás de mí gritando mi nombre. Me coge del brazo e intento hacer ver que no quiero su abrazo… sin darme cuenta, ya estoy llorando en su hombro. No puedo más, mi vida es una mierda – le digo entre sollozos… Se aparta y acariciándome el brazo me empieza a recordar quién soy yo. Me dice que soy alegre, que siempre la hago reír, que cuando está triste soy yo su hombro, su amiga que ayuda a secar sus lágrimas, que soy su consejo, su apoyo, la persona en la que se empuja para salir del pozo… en ese momento abrí los ojos y fue sincera por primera vez, le dije que tenía un problema, le dije que no estaba bien, le pedí ayuda…”

happy-sad

Mientras María hablaba conmigo me di cuenta que me estaba haciendo sentir que no soy tan repugnante como me creía que era… que valgo la pena, que no soy una mierda, que soy mucho más de lo que siempre he creído que era.

La verdad es que llevaba tanto tiempo mintiéndome a mi misma, viviendo en una constante mentira, no sabía ni quién era, era como si llevara una venda en los ojos que me impedía ver la realidad, estaba metida en un pozo en el que caí y desde lo más hondo me preguntaba cuando podré ver la luz, estaba ahogada en mis mentiras.

Muchas veces, esa luz está mucho más cerca de lo que creemos. Puede ser la mano de tu madre, de tu hermana, amiga, terapeuta… en mi caso fue la mano de María, ella fue la que me tiró una cuerda para poder salir de ese pozo, quien me ayudó a ver realmente quién soy.

 

Cuando estés triste, creas que no vales para nada, sientas que todo aquello que te rodea es una mierda y que lo único que haces es hacer daño a los demás, pide ayuda, sé sincer@… cuesta pero luego te sentirás mejor.

 

Leiva – Monstruos

Un comentario sobre “V – SINCERIDAD

  1. Tienes mucha mucha razón. No engañarnos a nosotros mismos, ser sinceros y honestos…que difícil es a veces. Que bien que diste ese paso y que viste que vales mucho y que no estás sola,que María estaba allí para tenderte la mano como estarán muchas otras personas que te quieren. Animo

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