II – UN DÍA EN ITA

Quizá te preguntarás qué es ITA… quizá lo entenderás cuando comience a explicarte cómo es mi día.

Abro los ojos cuando escucho un susurro que me dice “buenos días… vamos a pesos”, aunque depende de la persona que me despierte también puede ser un “¡¡PESOOOOOS!!”. Me levanto, y como un zombie me pongo en la cola detrás de un montón de chicas que también están esperando. Pero no te pienses que tengo mucho tiempo para entretenerme en pensar qué me pongo para la ocasión, apenas me da tiempo de recolocarme el pijama y salir de mi habitación.

Como de costumbre, otra vez gritos por los pasillos “¡DUCHAS! y ¡PICAS!”, mierda, esta semana me ha tocado a mi gritar las “¡COLONIAS!”. Aunque este es el ritmo habitual, siempre hay algún lento que se pega a las sábanas, y retrasa la hora de bajar al desayuno.

“¡FILAAAAAAS!”, y así, una vez más, siguiendo los gritos, nos ponemos en fila para entrar al comedor. Aquí ya empieza el territorio hostil, que si los pies, que si las manos encima de la mesa, que si el agua… y por supuesto, ¡no te olvides de dejar el plato bien limpito, como si acabara de salir del lavaplatos! Si hasta ahora no te habías dado cuenta, tenemos un problema alimentario, pero esto es sólo la punta del iceberg y por eso, lo que viene a continuación de mi día, de nuestro día, es lo bueno… comienza la división entre grupos, cada un@ es distint@ y eso es lo que más mola.

Conocer historias, situaciones y vidas tan distintas me llevan a entender el trasfondo de esta jodida enfermedad. Que, aunque a veces pueda parecer muy simple, puede ser más complicado de lo que te piensas. Empezando por descubrir que los motivos que me han traído hasta aquí, son prácticamente los mismos que los de muchos de los compañeros del grupo, a pesar de que seamos completamente distintos por fuera, sintiéndome acompañada después de tanto tiempo dando por hecho que estaba sola. Desde luego que de lo primero que me di cuenta al llegar aquí, es de que era una experta en ocultar todo aquello que me estaba matando, pero que no era la única, porque todas mis compañeras estaban en la misma situación que yo. Todas sobreviviendo, pero ninguna viviendo.

Después de varios días intentando guardar silencio, hoy me toca hablar a mí en un grupo. Se me traba la lengua un millón de veces, el corazón me va a mil por hora, tengo miedo, pero pienso, “¡tú puedes!”, respiro, cojo carrerilla y comienzo a contar todo aquello que me pasa por la cabeza, intentando conectar con las cosas que más me duelen. Total, es lo que va a hacer que me recupere más rápido.

Y, aunque aquí me sienta muy arropada por mis compañeros, no te pienses que no echo de menos mis siestas en el sofá, mi cama, salir con los colegas, ¡Incluso los lametones de mi perra cada vez que me distraigo! Sobre todo, mi gente, mi familia, mi casa.

De todas formas, tampoco te pienses que vivimos aislados. Hoy me tocan llamadas a mí. Aunque no te lo creas, es jueves, y tengo una hora entera para coger mi Nokia 3310 y llamar a mis padres, y si no se enrollan mucho, quizá me de tiempo a llamar a algún amigo. Mientras marco el número con las teclas del teléfono, me saludan desde la calle mis compañeros, que como cada día se van de paseo.

Hoy se me ha pasado el día volando, ya es de noche y casi ni me he dado cuenta. Son cerca de las 12 y pasará personal para decirme que tengo que apagar la tele, a ver si con suerte hoy me dejan un ratito más y termino de ver mi programa, cierro los ojos aún dándole vueltas en mi cabeza a la última terapia… joder cómo he podido estar tan ciega.

 

Bebe – Ella

2 comentarios sobre “II – UN DÍA EN ITA

  1. Me ha emocionado mucho leeros.
    Yo estuve ingresada en ITA allá sobre el año 2008.

    Ita es un gran equipo que me ayudo a creer más en mí y a las que estaré eternamente agradecida por todo el cariño que me brindaron, así como todo lo que aprendí junto a ellas.

    Confianza, constancia y paciencia ❤️❤️❤️

    Le gusta a 1 persona

  2. Hola, me emociona y me da esperanza leer este post y su comentario. Yo soy madre de una joven ingresada en ITA desde hace varios meses, y a mi, a nosotros padres, también es un momento muy duro. Pero sabemos que hemos tomado la decisión correcta haciendo el ingreso. Un saludo!

    Le gusta a 1 persona

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s